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Proyecto de carbono n.º 5

Destilar con madera del manzanal: un alambique en transición

Destilar es calentar

El Calvados nace de la destilación de la sidra. El principio se basa en una diferencia de temperatura: el alcohol se evapora en torno a los 78 grados, el agua solo a 100. Al calentar la sidra, se eleva un vapor rico en alcohol. Después se enfría para condensarlo en un líquido más concentrado. Evaporar y luego enfriar: todo el arte de la destilación reside en ese proceso.

Es también lo que la hace tan exigente en energía. Hay que llevar a ebullición grandes volúmenes y mantenerlos calientes durante horas. Según las estimaciones y el tipo de alambique, producir un litro de alcohol puro requiere del orden de varios kilovatios-hora de energía térmica. El calentamiento es, con diferencia, la partida más pesada de la destilación.

Del fuel a la madera

Alambique de cobre del Domaine des Cinq Autels en pleno funcionamiento, penacho de vapor durante la destilación del Calvados

Hoy, nuestro alambique funciona con fuel de calefacción. Es un combustible fósil, importado, y la partida más pesada en la huella de nuestro Calvados.

Hay un proyecto en marcha para sustituir la caldera de fuel por una caldera de madera. Cambiar la fuente de calor, sin tocar el oficio de la destilación.

La madera de nuestros manzanales

Cada invierno, la poda de los manzanos produce madera. Hasta ahora, era un residuo. Mañana, será nuestro combustible. Esta madera calentará el alambique, en la propia finca, sin transporte ni energía fósil.

El manzanal alimentará así su propia destilación. El objetivo: un Calvados destilado a partir de un recurso producido en la finca, y casi neutro en carbono.

Este proyecto tiene un coste. Adaptar el alambique e instalar una caldera de madera requieren una inversión que no podemos asumir solos. Para financiarlo, estamos preparando una campaña de micromecenazgo. Contribuir significa hacer posible un Calvados calentado con madera del manzanal.

Únase a nuestro micromecenazgo

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