Medir, para saber
En 2019, cuando tomamos el relevo de la finca, una pregunta nos acompañaba. Medio siglo de agricultura ecológica había preservado nuestro suelo. Pero ¿estábamos a la altura del reto climático? ¿Qué huella dejábamos en la naturaleza?
Para averiguarlo, había que medir. Realizamos nuestro balance de carbono.
Con un consumo de combustible moderado para nuestro tractor y un método de elaboración que funciona sobre todo con electricidad, nos sentíamos bastante confiados.
El balance desmintió nuestra intuición. Nuestra huella de carbono era muy real. Y la partida más pesada no era la que esperábamos.
El envase, al 86 %
El veredicto: 700 gramos de CO₂ por botella de sidra vendida. De esos 700 gramos, 600 provienen solo de la botella de vidrio. Es decir, el 86 % de nuestra huella concentrado únicamente en el envase.
¿Por qué tan pesado? Hacíamos lo que hace casi todo el mundo: botellas de vidrio reciclables. El vidrio no es el problema. El uso único sí lo es. Cada botella se fabricaba, se llenaba, se transportaba, se abría, y luego se enviaba a reciclar.
Y el reciclaje no es la solución que se imagina. Fabricar una botella nueva implica fundir de nuevo el vidrio a casi 1.500 °C. En cada ciclo, la energía de fabricación vuelve a empezar desde cero. El reciclaje reduce los residuos. No la huella de carbono.
La solución se resume en tres palabras: reducir, reutilizar, reciclar. La regla de las 3R. Reducir primero, reutilizar después, reciclar como último recurso. Es el paso intermedio, reutilizar la botella, el que se convirtió en nuestro primer proyecto.
Cinco proyectos concretos
Ir más allá del vidrio de un solo uso
En 2025 cruzamos un umbral: el 100 % de las botellas que producimos son ahora retornables. Un proyecto de varios años que rediseñó toda nuestra logística, permitiéndonos reducir la mayor parte de nuestra huella de carbono con esta sola acción.
Descubra la reutilización de botellasConvertir la finca en un sumidero de carbono
Desde 2019 hemos replantado 9.000 árboles y 2,6 km de setos. El manzanal no solo produce manzanas: también almacena CO₂.
Visite el manzanal agroforestalAislar con paja
En 2023 iniciamos un proyecto de aislamiento con paja. 1.000 balas de paja instaladas contra los muros y el tejado, y al final 75 % menos de refrigeración necesaria para mantener nuestras sidras a la temperatura adecuada.
Vea el proyecto de la pajaDejar el tractor en el cobertizo
Reducir nuestro consumo de diésel sustituyendo el desbroce mecánico por el ecopastoreo. Nuestras ovejas mantienen el terreno entre los manzanos: menos pasadas de tractor, más biodiversidad, y un abono que vuelve directamente a la tierra.
Entienda el ecopastoreoDestilar con madera del manzanal
Nuestro próximo proyecto: convertir nuestro alambique para que funcione con madera de la poda de los manzanos, en lugar de fuel de calefacción. Con el tiempo, nuestro Calvados se destilará a partir de un recurso producido en la propia finca, sin transporte y sin combustible fósil.
Nuestro proyecto de alambiqueNuestro rumbo
Cinco proyectos, con muchos más por venir. Nuestro rumbo hacia 2030: una finca que devuelve a la tierra más carbono del que emite.
No neutra. Positiva.
El carbono es solo una dimensión de nuestros compromisos. Descubra el conjunto de nuestros valores y compromisos.
Nuestros compromisos