Proyecto de carbono n.º 1
Ir más allá del vidrio de un solo uso: reutilizar nuestras botellas
El diagnóstico
Nuestro balance de carbono de 2019 dio un veredicto claro: el 86 % de la huella de una botella de sidra proviene del propio vidrio. Una botella fabricada, llenada, transportada, abierta, y luego desechada. Toda la energía de su fabricación, perdida para un solo uso.
Reducir esta huella se resumía en una pregunta simple: ¿y si la botella se usara de nuevo, en lugar de acabar en el reciclaje tras un solo uso?
Una idea que ya estaba en nuestro ADN
La reutilización no es nueva en Cinq Autels. En los años noventa, Jean-René Pitrou ya había probado la experiencia. Puso un depósito sobre las botellas: los clientes que las devolvían recuperaban parte del precio.
El instinto era acertado, pero las cuentas no salían. A la escala de una sola finca, recoger, clasificar y lavar costaba más de lo que aportaba. El experimento se detuvo. La idea permaneció.
Retomarla, a la escala adecuada
Treinta años después, el contexto ha cambiado. En Francia se está formando una red de lavadoras industriales de botellas, capaces de lavarlas en grandes cantidades. Pero todos necesitan hablar el mismo idioma.
Contactamos con la red Vrac et Réemploi para elegir una botella estándar, un formato reconocido y aceptado por todas las lavadoras de botellas de Francia. Una botella que puede recogerse, lavarse y rellenarse de nuevo, en cualquier punto del país.
El detalle que lo cambia todo: la etiqueta
Una botella retornable tiene que salir limpia, sin dejar rastro. Una etiqueta estándar sobrevive al lavado y atasca toda la cadena.
Así que rediseñamos la nuestra: un papel adhesivo con una cola de despegue en agua, diseñada para desprenderse por completo en las lavadoras industriales. Sin este detalle, ninguna botella vuelve a circular.
Desde 2025, el 100 % de las botellas que producimos son retornables. Nos hemos convertido en un productor de botellas retornables.
El eslabón que faltaba: ¿dónde comprar botellas lavadas?
Producir botellas retornables es una cosa. Conseguirlas es otra. Comprar botellas ya lavadas y listas para llenar sigue siendo complicado: la oferta está dispersa, lavadoras y productores apenas se conocen entre sí, y el stock apenas circula.
Esta complejidad le dio a Thibault Pitrou una idea: crear el eslabón que faltaba. Una plataforma que conecta a las lavadoras, que tienen stocks de botellas limpias que mover, con los productores, que buscan comprarlas. Esta red se llama Les Bouteilleurs.
Lo que empezó como una necesidad interna de la finca se ha convertido en una herramienta abierta a todo el sector. Una botella reutilizada no solo es buena para Cinq Autels: es buena para cualquier productor que quiera ir más allá del vidrio de un solo uso.