Proyecto de carbono n.º 4
Ecopastoreo en el manzanal
Por qué desbrozamos
Buena parte del mantenimiento del manzanal consiste en desbrozar la cubierta vegetal. No lo hacemos por estética. El desbroce limita, ante todo, la competencia entre el árbol y otras plantas, sobre todo las herbáceas, que extraen del suelo la misma agua y los mismos oligoelementos que el manzano.
La altura de la hierba también importa. Si es demasiado alta, magulla la fruta que cae al suelo y estorba a la cosechadora. Mantenerla a raya significa proteger la cosecha.
Ovejas en lugar del tractor
Cada desbroce implica una pasada de tractor, y por tanto diésel. Para reducirlas, introdujimos el ecopastoreo en 2022: un rebaño de unas veinte ovejas mantiene la hierba entre los manzanos, en unas diez hectáreas.
Los animales no son nuestros. Establecimos una colaboración con un pastor local: él nos confía su rebaño durante la temporada, y nosotros le ofrecemos un pasto de calidad, libre de pesticidas y fertilizantes sintéticos. Un intercambio sencillo, dos oficios que se complementan.
Lo que aportan las ovejas
Los animales pastan la hierba y, de paso, producen un abono natural que vuelve directamente a la tierra. Al sustituir al tractor, su presencia también evita la compactación del suelo. Un suelo menos compactado deja que la vida prospere cerca de la superficie.
Menos tractor, más biodiversidad, un suelo alimentado sin insumos. En gran parte, el manzanal se cuida solo.
El ecopastoreo en otros lugares
Esta práctica gana terreno en la agricultura francesa. La red Réseau Éco-Pâturage mapea iniciativas por todo el país, y Solagro publica estudios sobre la agricultura mixta.